Publicado en Comunicación

Y la verdad salvó el periodismo

Ayer se celebraron las V Jornadas de Periodismo Digital que anualmente organiza OIMED. Bajo el título “La era del periodismo social”, a lo largo del día se hablo mucho de periodismo pero también de interactividad, de entornos abiertos, de movimientos sociales, de redes, de problemas pero, también, de oportunidades. En un entorno de crisis y de malas noticias en el que los periodistas se han convertido en un colectivo seriamente amenazado resulta que no todo está perdido.

No quiero pecar de ingenuo pero el terremoto comunicativo que vivimos desde finales de los 90 debe desembocar en un ecosistema en el que los periodistas, en tanto que profesionales de la información, son más necesarios que nunca. Para mi esa debería ser la principal conclusión de la mesa redonda Luces y sombras: la información en entornos abiertos e interactivos que tuve ocasión de moderar en la Jornada. En ella Yolanda Quintana habló de algunas de las ideas que recoge en su libro “Ciberactivismo. Las nuevas revoluciones de las multitudes conectadas” y apuntó que, efectivamente, el público ha dejado de permanecer inactivo. Produce, comparte y distribuye información continuamente y en tiempo real. Sin embargo se trata de información en bruto. Sin procesar, sin contrastar y sin verificar. Información sesgada o errónea que en ocasiones, como apuntó la profesora Elvira García al hilo del seguimiento de los incendios en Valencia este verano, distorsiona tremendamente la realidad.

En un entorno así es muy necesario el filtro profesional de alguien con el suficiente criterio y profesionalidad como para sistematizar la información que emite el público y contrastarla debidamente. En este flujo de contenido el papel del periodista como alguien capaz de certificar la autenticidad de un hecho cobra un papel clave tal y como insistió en la misma mesa Ximo Clemente, presidente de la Unió de Periodistes.

Ojo, el periodista y no el medio porque, precisamente, los medios no acaban de sentirse cómodos con este flujo de información ciudadana y, además, los propios ciudadanos no terminan de fiarse de cabeceras que saben condicionadas de antemano. Es el profesional el que tiene ahora que reivindicar ese valor y, tal y como se apuntó en la mesa, debe hacerlo precisamente trabajando la información para lograr esa confianza verificando fuentes y datos. Porque su honestidad, su coherencia y su compromiso democrático son más importantes que nunca.

Efectivamente todavía es necesario aclarar cuestiones tan peliagudas como los modelos de negocio que puedan derivarse del ejercicio del periodismo y, en consecuencia, cómo podemos hacer económicamente viable  esta información contrastada que necesitamos. Sin embargo sí que nos da argumentos más que sobrados para seguir reivindicando una profesión que, aunque denostada, es todavía imprescindible si queremos vivir en una verdadera democracia.

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Periodismo SoLoMo

Esta semana tuve la oportunidad de participar en una de las mesas redondas de la III Jornada Democracia 2.0. que organiza AVAPOL.

Fue una ocasión interesante de contrastar algunas ideas que desde la red se van imponiendo en el sector de la comunicación y que suponen cambios y oportunidades inauditos no solo para los medios sino también para el resto de la sociedad.

A fin de cuentas, tal y como comenté en mi turno de exposición, la llegada de las TIC supone una revolución cultural de implicaciones similares a las que trajo consigo la imprenta en 1450. Y, en última instancia, este invento contribuyó a la ola de revoluciones burguesas que sacudió Europa y América desde finales del siglo XVII hasta mediados del siglo XIX.

Ante esa perspectiva no podemos ni siquiera imaginar hasta donde sacudirá Internet nuestras estructuras sociales. Aún así ya hay algunos sectores que han cambiado totalmente debido a ella.

El de los medios es uno de los que más frecuentemente se lamenta del daño que ha hecho la red en la industria. Y en cierto sentido no le falta razón puesto que si hay algo que Internet está haciendo saltar por los aires es la industria periodística. La industria, pero no el periodismo. Si comparamos las cifras del EGM con las de hace diez años vemos que el número de lectores de prensa y oyentes de radio ha aumentado y este incremento se debe a que el estudio contempla tanto soportes on como offline.

Los medios, tal y como los conocemos, están condenados. Son estructuras pesadas, caras y alejadas de la realidad cotidiana y hoy en día eso los deja sin una auténtica razón de ser. Pero el hecho de que los medios convencionales estén desmoronándose no implica, en absoluto, que desaparezca el periodismo. Claro que será muy diferente del que conocemos. Debe serlo, por fuerza. Un periodismo más pequeño, más cercano, más versátil y, sobretodo, más pendiente del ciudadano.

En cierto modo, al menos desde lo que vengo observando como parte de la Asociación de Medios Digitales, es la traslación al medio de comunicación de las tres tendencias que marcarán la evolución de la red para los próximos años: SoLoMo, o lo que es lo mismo, Social Local Mobile.

La razón de ser de los medios es que estén hechos de abajo arriba y desde la periferia al centro. Entendido así el periodismo funciona porque el público es perfectamente capaz de ver el valor que el medio aporta. Es cierto que todavía existen muchos interrogantes en torno al modelo de negocio que lo pueda sustentar, en torno a la profesionalización y en torno a la estructura de lo soporte pero también lo es que la sociedad ha cambiado y los ciudadanos exigen, como debe ser, una responsabilidad a los medios.

Aquí podéis ver el Prezi de la presentación:

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Publicado en Comunicación

BBC o la (aparente) honestidad de los medios públicos

Leo en 233grados que la BBC ha encargado una auditoría de la calidad de su cobertura sobre los acontecimientos de la llamada Primavera Árabe. 

Parece que el análisis responde a un mecanismo de autoevaluación. La cadena pública inglesa quiere saber qué tal lo han hecho informativamente y si hubiese sido posible mejorar el trabajo periodístico durante estos sucesos históricos. 

Yo tengo que aplaudir públicamente la iniciativa. Más allá de la eficacia de un análisis de este tipo y de las conclusiones a las que se llegue esta voluntad pública de autocrítica es algo inaudito en los medios de otros países. Sobre todo en el nuestro. 

¿Será verdad que otro periodismo es posible?

Publicado en El plumilla, Otras cosas, Periodismo, Proyectos

Una historia que contar

Recuerdo hace mucho tiempo que, en mis primeros años de universidad, me marcó mucho una frase que siempre he visto atribuída a García Márquez pero cuya autoría no he conseguido confirmar nunca: el fracaso del periodismo se debe a que los periodistas han perdido la facultad de contar historias.

Después de pasar 10 años escribiendo para diferentes medios, y pasando la mitad de estos trabajando en televisión, doy fe de que los periodistas vivimos cada vez más alejados de la realidad y más obsesionados con la actualidad (que en el 90% de los casos se limita a lo que marcan las agendas oficiales). Quizá sólo en un par ocasiones el día a día de la redacción me permitió rozar apenas una historia de verdad, de esas que ayudan a encajar un poco mejor las piezas mostrándote el mosaico desde otra perspectiva.

Cuando dejé de trabajar directamente en medios pensé que echaría de menos la posibilidad de cruzarme con esas historias pero, por suerte, es difícil echar de menos algo que en realidad no has tenido nunca.

Ahora, desvinculado del periodismo y de la tecla como modo de vida, resulta que me he encontrado con una historia de las buenas. Realmente ha sido ella la que me ha encontrado a mi: ha llegado y me ha sacudido un puñetazo en la barriga. Es una historia que te lleva a otras historias, es una historia vieja, es una historia dura y amarga, es una historia épica… Es una historia que me apetece mucho contar.

De momento no puedo contar mucho más al respecto porque hay que cerrar un montón de cosas aunque si una cosa tengo clara es que me voy a tener que esforzar escribiendo un buen guión. Espero acordarme de cómo se hacía…

Publicado en Comunicación, Internet, Periodismo

Soitu y el apocalipsis del periodismo

Esta semana el periodismo digital español se ha quedado sin uno de sus principales actores; el martes por la mañana un tweet de @sindolafuente hacía oficial el final de Soitu. Creo que se trata de un desenlace que nos ha soprendido a casi todos porque, después de casi dos años, considerábamos Soitu como un medio alternativo que aprovechaba bien las posibilidades de Internet. Sin embargo nos equivocamos.

El jueves, en Iniciador Valencia, comentamos un poco el cierre del medio y la principal causa de este desenlace: la inviabilidad económica del proyecto. Y no fuimos los únicos, desde luego. 1001 Medios ha recopilado un buen número de opiniones cualificadas al respecto.

Desde entonces llevo unos días dándole vueltas a la idea. Me preocupaba el caso especialmente porque el fracaso de Soitu parecía significar el fracaso de un modelo periodístico en el que muchos habíamos puesto nuestras esperanzas. Soitu estaba bien hecho (quizá un poco marcado ideológicamente), aprovechaba bien las posibilidades de contextualización y ampliación del hipertexto y el multimedia y jugaba bien con el concepto de comunidad.

Sin embargo embargo empiezo a pensar que el fin de Soitu no hace sino ratificar la crisis que vive el mundo de la prensa. Ayer estuve escuchando el análisis que ha hecho el periodista británico Nick Davis para la universidad de Coventry y cada vez estoy más convencido de que la principal razón que ha llevado a Soitu a cerrar es la herencia recibida del periodismo de toda la vida.

Davis apunta que la crisis actual es la culminación de un proceso que se inició en los sesenta.  La mercantilización de la prensa y la búsqueda del máximo rendimiendo económico fueron el primer paso; la pérdida de lectores que encontraban el espectáculo en otros medios (primero la televisión, después Internet) fue el segundo; el desplome del mercado publicitario ha sido el remate final.

Soitu también ha sido lastrado por este mismo proceso. El medio nació gracias a la participación de un gran grupo que buscaba invertir en Internet y en los medios de comunicación, seguramente buscando replicar el modelo de negocio de los periódicos convencionales. Soitu salvó el segundo eslabón de la crisis. Tenía un buen número de lectores; sus contenidos estaban bien adaptados y la legión de fans que se ha apuntado a la página de Facebook Yo leo Soitu.es demuestra además que era un público bien fidelizado.

Sin embargo no fue suficiente. Personalmente creo que no lo fue porque el display publicitario, el formato heredado de la prensa no ha soportado una estructura de un medio que, pese a ser más dinámica que otras, seguía siendo considerablemente grande (en algunos momentos de hasta 30 personas).

¿Quiere esto decir que Internet no puede soportar una estructura periodística mediana y profesional? Yo creo, y espero, que sí pero el modelo que haga sostenible esta estructura todavía está por definir. Quizá el fallo esté en pensar en grandes medios, en temas nacionales (o internacionales) y en obsesionarse por sustituir a los medios convencionales demasiado rápidamente.

Pienso que la gran ventaja de la Red es su inmediatez y también su capacidad para llegar donde las enormes estructuras y las rígidas rutinas de los grandes medios no llegan. Quizá los periodistas que buscamos un modelo diferente debamos ser humildes y empezar por organizarnos en estructuras más pequeñas, más próximas y, por supuesto, más fácilmente sostenibles con esa publicidad (o, por que no, o buscar otro tipo de publicidad más ajustada a este ecosistema informativo).

Publicado en Comunicación

Digitalizando que es gerundio

Mucho se está escribiendo sobre el apocalipsis universal de los medios, la crisis absoluta de la prensa y el fin del periodismo, del mundo y de la civilización tal y como la conocemos (o algo así). Pero esta semana me estaba dando cuenta de que igual con todo esto lo único que acabamos consiguiendo es un ecosistema mediático mejor. Quiero decir que, si bien es cierto que hay miles de periódicos que están desapareciendo, también lo es que, por un lado, hay medios alternativos que ocupan su espacio y, por otro, existen cabeceras que se han planteado la cuestión como una carrera de fondo y están totalmente convencidos de que hay que renovarse o morir.

En ese sentido, me he dado cuenta de que existen algunas cabeceras de las de toda la vida (centenarias incluso) que – en lugar de tirarse de los pelos y llorar amargamente por el guantazo que le ha dado Internet al establishment periodístico – se han arremangado y se han puesto manos a la obra para tratar de darle a los lectores (digitales) lo que están pidiendo. Creo que ya hay algunos buenos ejemplos de periódicos que han hecho los deberes y me ha parecido buena idea repasar algunos de los que, a mi juicio (personal, incompleto, parcial y totalmente subjetivo), mejor están entendiendo Internet no es una amenaza sino una oportunidad. Hay bastantes medios, sobretodo en los EEUU, que están haciendo bien las cosas en este sentido, yo me he limitado a seleccionar los tres que a mi más me gustan.

Clarín

Tomando como base el trabajo que hizo Mariano Amartino con la primera red de blogs del periódico, el diario más importante de Argentina ha desarrollado una estrategia en Internet basada en la distribución y la integración de las herramientas sociales. Es interesante cómo han encontrado en Twitter una herramienta para discutir y canalizar las opiniones de los lectores sobre la actualidad. Y también me parece que una sección como la de anuncios clasificados puede dar mucho juego  y, a nivel local, puede ser una interesante vía de financiación.

The  Guardian

Además de tener un diseño excepcionalmente bueno, este diario se ha esforzado especialmente por desarrollar el aspecto comunitario del medio.  No se trata sólo de crear cuentas en Facebook o Friendfeed (y de esforzarse por publicar en ella contenidos específicos para la red social en lugar de hacer un volcado de noticias); en The Guardian han puesto especial cuidado a la hora de integrar todos los aspectos en los que el lector pueda involucrarse en una sección específica. La gran aportación es que el medio unifica en el mismo espacio las historias más populares en los blogs con las noticias que más comentarios suscitan, además de aportar la información necesaria para que el lector saque partido a esta Comunidad.

The New York Times

Pese a la crisis publicitaria y a la drástica reducción de sus beneficios, el periódico más prestigioso de los EEUU ha buscado consolidar su liderazgo afianzando su presencia online. Hace unos meses asignó oficialmente a una de sus jefas de redacción más veteranas la tarea de gestionar la comunidad del diario.  Hoy en día la red de blogs del medio interacciona bien en sus contenidos y, de hecho, han puesto en marcha una iniciativa sorprendente: en su redacción de local se han integrado varios bloggers que cubren aspectos cotidianos de la información metropolitana.

NOTA – Sólo he recogido periódicos de tradición impresa que ha tratado de evolucionar de una manera diferente en su versión online. No he incluído ni periódicos exclusivamente digitales ni medios audiovisuales.

Publicado en Internet, Otras cosas

BlogDay 2009: 5 blogs para plumillas despistados

No sabía yo que existía eso del Blog Day (aunque tampoco es raro teniendo en cuenta todo lo que todavía me queda por aprender sobre esto del intenné) y me parece una iniciativa genial para ampliar horizontes blogueros. Y, como por estos lares el entusiasmo se demuestra arrimando el hombro, me he puesto a confeccionar mi lista; me ha costado un poco seleccionar sólo cinco porque, somo supongo que le pasa a todo el mundo, habitualmente leo un buen puñado de blogs. Al final, por aquello de que la cabra tira al monte, he decidido centrarme en blogs que hablen sobre periodismo. Creo que son una muestra de cómo están las cosas, qué panorama presentan los medios y cuáles son las posibilidades que abre Internet para los pequeños plumillas despistados (como el que suscribe).

1. Copyblogger (en inglés):

Bueno, creo que no empiezo con un blog periodístico precisamente pero el trabajo de esta gente me ha ayudado bastante a entender cómo funciona el contenido en Internet. El copy, el texto, es la clave de la comunicación online y desde copyblogger dan mil y una claves para que el primero sea mejor y, en consecuencia, que la segunda resulte mucho más efectiva.

2. Buzz Machine (en inglés):

Jeff Jarvis es, posiblemente, una de las personas que mejor está entendiendo cómo ha cambiado el ecosistema informativo conforme nos adentramos en el siglo XXI. Su maquina de rumores es una tribuna abierta en la que el propio Jarvis vuelca sus reflexiones y sus experiencias sobre cómo deben adaptarse los medios a los nuevos tiempos y qué acciones están emprendiendo las empresas periodísticas.

3. eCuaderno:

Uno de los clásicos sobre comunicación y periodismo dentro de la blogosfera española, el eCuaderno de José Luís Orihuela es un gran centro de recursos para aprender a desenvolverse en la red, sobre todo desde un punto de vista comunicativo.

4. Sin futuro y sin un duro:

Se supone que son un grupo de estudiantes de periodismo pero, para mi, saben más sobre medios de comunicación e Internet que la mayoría de directores de periódicos. Creo que ellos son conscientes porque afirman, ni más ni menos, que intentarán renovar el periodismo con una nueva generación de futuros periodistas digitales. Ojalá lo consigan porque, al periodismo le hace muuuucha falta.

5.Reflections of a Newsosaur (en inglés):

Alan D. Mutter fue columnista en el Chicago Daily News y editor en el San Francisco Chronicle hasta que, a principios de los 90, dejó los medios de comunicación para mudarse a Silicon Valley. Quince años después no ha perdido de vista sus orígenes y, además de colaborar con la Graduate School of Journalism de la Universidad de Berkeley mantiene este blog en el que publica sus reflexiones sobre la industria de la comunicación en EEUU.