Publicado en Periodismo

La obsesión por la cifra

A trade group says that newspapers like the New York Times have seen large increases in circulation, but that’s partly because they are allowed to count their readers multiple times. The industry needs to do better.

Es un extracto de un post en PaidContent firmado por Mathew Ingram. Es así de triste pero es cierto. Y pasa lo mismo en todas partes. Si uno echa un vistazo a las cifras de lectura de prensa en el EGM de hace diez años verá como los lectores de prensa se han incrementado de manera importante. ¿Los periódicos han incrementado su difusión? No, pero hay más lectores de noticias gracias a Internet.

En España la prensa también trata de engañarse a sí misma contando en el mismo saco a los lectores de periódicos en papel y de  versiones digitales con el único objetivo de engordar sus cifras. Obviamente el objetivo es seguir apareciendo como una plataforma atractiva para poder vender el mismo formato de publicidad de siempre.

If newspapers are competing with online publishers and digital-native content companies for both readers and advertising, which they clearly are, then they have to be better than their competition — being just as inaccurate is hardly helping their cause. And they should be spending a lot more time on trying to measure real engagement (repeat visits, time spent, etc.) than on simplistic and flawed vanity metrics like raw circulation numbers.

La conclusión de PaidContent me parece interesante porque creo que ese es el valor diferencial. Ya no es una cuestión únicamente de volúmenes es una cuestión de interacción. De engagement. Ese es el único valor por el que un anunciante debería pagar. Al menos es valor por el que recomiendo que paguen a mis clientes.

Publicado en Comunicación

Digitalizando que es gerundio

Mucho se está escribiendo sobre el apocalipsis universal de los medios, la crisis absoluta de la prensa y el fin del periodismo, del mundo y de la civilización tal y como la conocemos (o algo así). Pero esta semana me estaba dando cuenta de que igual con todo esto lo único que acabamos consiguiendo es un ecosistema mediático mejor. Quiero decir que, si bien es cierto que hay miles de periódicos que están desapareciendo, también lo es que, por un lado, hay medios alternativos que ocupan su espacio y, por otro, existen cabeceras que se han planteado la cuestión como una carrera de fondo y están totalmente convencidos de que hay que renovarse o morir.

En ese sentido, me he dado cuenta de que existen algunas cabeceras de las de toda la vida (centenarias incluso) que – en lugar de tirarse de los pelos y llorar amargamente por el guantazo que le ha dado Internet al establishment periodístico – se han arremangado y se han puesto manos a la obra para tratar de darle a los lectores (digitales) lo que están pidiendo. Creo que ya hay algunos buenos ejemplos de periódicos que han hecho los deberes y me ha parecido buena idea repasar algunos de los que, a mi juicio (personal, incompleto, parcial y totalmente subjetivo), mejor están entendiendo Internet no es una amenaza sino una oportunidad. Hay bastantes medios, sobretodo en los EEUU, que están haciendo bien las cosas en este sentido, yo me he limitado a seleccionar los tres que a mi más me gustan.

Clarín

Tomando como base el trabajo que hizo Mariano Amartino con la primera red de blogs del periódico, el diario más importante de Argentina ha desarrollado una estrategia en Internet basada en la distribución y la integración de las herramientas sociales. Es interesante cómo han encontrado en Twitter una herramienta para discutir y canalizar las opiniones de los lectores sobre la actualidad. Y también me parece que una sección como la de anuncios clasificados puede dar mucho juego  y, a nivel local, puede ser una interesante vía de financiación.

The  Guardian

Además de tener un diseño excepcionalmente bueno, este diario se ha esforzado especialmente por desarrollar el aspecto comunitario del medio.  No se trata sólo de crear cuentas en Facebook o Friendfeed (y de esforzarse por publicar en ella contenidos específicos para la red social en lugar de hacer un volcado de noticias); en The Guardian han puesto especial cuidado a la hora de integrar todos los aspectos en los que el lector pueda involucrarse en una sección específica. La gran aportación es que el medio unifica en el mismo espacio las historias más populares en los blogs con las noticias que más comentarios suscitan, además de aportar la información necesaria para que el lector saque partido a esta Comunidad.

The New York Times

Pese a la crisis publicitaria y a la drástica reducción de sus beneficios, el periódico más prestigioso de los EEUU ha buscado consolidar su liderazgo afianzando su presencia online. Hace unos meses asignó oficialmente a una de sus jefas de redacción más veteranas la tarea de gestionar la comunidad del diario.  Hoy en día la red de blogs del medio interacciona bien en sus contenidos y, de hecho, han puesto en marcha una iniciativa sorprendente: en su redacción de local se han integrado varios bloggers que cubren aspectos cotidianos de la información metropolitana.

NOTA – Sólo he recogido periódicos de tradición impresa que ha tratado de evolucionar de una manera diferente en su versión online. No he incluído ni periódicos exclusivamente digitales ni medios audiovisuales.

Publicado en Comunicación

Tres siglos de prensa española en Internet

Parece que, además de demonizar a los internautas y alentar a que las entidades de gestión de derechos de autor hagan el cafre, el ínclito señor Molina encuentra algún huequecillo para salir en la foto abanderando iniciativas realmente interesantes.

Acabo de leer en El País que el Ministerio de Cultura ha hecho algo útil: publicar en Internet cuatro millones de páginas de prensa, publicadas entre los siglos XVIII y XXI.

Para los que hemos pasado parte de nuestra vida académica rebuscando en viajas hemerotecas es una notica de esas que te hacen saltar la lagrimita. No sólo se trata de divulgar parte de nuestro patrimonio histórico y cultural. Para mi el gran avance de esta iniciativa es que hace accesible nuestro pasado: permite a cualquier persona ver qué temas interesaban en una determinada época, qué opinaron los protagonistas de determinado hecho histórico e, incluso, qué productos se anunciaban en la prensa.

La base de datos está accesible aquí