Publicado en Comunicación, CONNEXT, Otras cosas

¡Necesitamos más periodistas!

Me he pasado parte del último año dando tumbos por varios congresos sobre Marketing Digital. ¡No había tomado tantos apuntes desde la facultad! Dejando de lado que tenido la ocasión de escuchar a algunos de los tipos que más saben sobre cómo funciona Internet (¿os he hablado ya del bigote de Rand Fishkin?), me ha llamado la atención que absolutamente todo el mundo -desde SEOs hasta desarrolladores de herramientas, pasando por analistas o responsables de desarrollo de negocio de grandes empresas tecnológicas- repetían el mismo mantra: tú valor en Internet depende de tus contenidos.

Así es amigos, palabra de Barney Stinson

Compartir información de calidad siempre ha sido relevante. Todos hemos oído, o leído, eso de que el contenido es el rey para Google. Pero es que los últimos cambios en el algoritmo del buscador solo responden a un objetivo: lograr imitar los patrones de autoridad y relevancia que otorga el ser humano.

Me explico: o tu contenido es muy bueno. O estás muerto. Digitalmente al menos.

Ya no vale de nada tener miles de enlaces basura, ni machacar únicamente aspectos técnicos para mejorar el posicionamiento. Necesitas textos relevantes, que se compartan, que se lean de cabo a rabo y que dejen al usuario con ganas de saber más. Los rebotes te restan autoridad, los enlaces la suman. Comprar a peso posts de 300 palabras no sirve de nada. Perder un par de días en elaborar un informe exhaustivo que aporte valor a tu público es de un valor incalculable.

Ahora la pregunta del millón: ¿quién en todo el mundo está mejor preparado para saber entender las necesidades del lector y para escribir contenidos relevantes que informen y entretengan?

Los malditos plumillas.

 

 

Sí amigos. Tener experiencia en periodismo nos prepara extraordinariamente bien para convertirnos en un elemento de mucho valor en la nueva economía digital: somos capaces de producir información relevante. Podemos producir el combustible necesario para hacer andar no solo una estrategia de marketing de contenidos, si no todo el nuevo tipo de marketing que necesitan hoy en día las empresas.

Ahora llega el momento de ponerme la medalla.

Es algo que en en CONNEXT llevábamos rumiando desde hacía tiempo. El hecho de que nuestro equipo esté formado principalmente por periodistas no responde al corporativismo. A ver, mola que entienda que no quieres poner Keops boca abajo cuando hablas de pirámides invertidas, pero el hecho de fichar plumillas responde a algo menos peregrino: ellos, mi equipo, es capaz de escribir un ebook sobre edificación o media docena de artículos sobre integración de software; no porque sean expertos en estos temas sino porque tienen la metodología para entrevistar a los verdaderos expertos y convertirse en divulgadores de ese conocimiento.

Lamentablemente creo que la visión todavía no es mayoritaria. Ni por parte de los periodistas ni por parte de las facultades. Cada año lanzamos convocatorias de prácticas para fichar talento que se quedan desiertas.

Tal que así nos quedamos cada vez que buscamos estudiantes de periodismo

Entiendo que en parte es porque las nuevas generaciones de plumillas todavía siguen recibiendo una formación que pretenden prepararlos para un mundo que no existe. Quizá esta revolución del contenido debería llegar ya a las facultades (ahí también hay una transformación digital pendiente). El universo (y CONNEXT) necesita una nueva generación de periodistas que hablen este idioma, que estén preparados para los retos del entorno digital.

Sin redacciones de medios pero con una necesidad acuciante de contenidos, necesitamos redactores que sean autónomos y relevantes. Que sepan analizar tendencias y datos. Pero que también aprendan a conocer al lector y se hagan relevantes para él produciendo la información que necesitan para estar al día o para tomar una decisión compra en su empresa.

Hablamos de construir autoridad y relevancia, de poner al lector en el centro del discurso. De convertir las empresas en medios enfocados en satisfacer necesidades de información concretas, no desde el punto de vista corporativo, sino desde la necesidad del usuario. Hoy en día, en un entorno cada vez más digital, la oportunidad de una empresa para ser relevante está en cuidar a los lectores y contarles cosas que quieren saber.

Y ahora decidme: ¿es o no es un entorno ideal para un periodista?

Anuncios
Publicado en Periodismo

Los artículos que jamás veremos en un periódico español

IN 1982 a Chinese aquaculture scientist named Fusui Zhang journeyed to Martha’s Vineyard in search of scallops. The New England bay scallop had recently been domesticated, and Dr. Zhang thought the Vineyard-grown shellfish might do well in China. After a visit to Lagoon Pond in Tisbury, he boxed up 120 scallops and spirited them away to his lab in Qingdao. During the journey 94 died. But 26 thrived. Thanks to them, today China now grows millions of dollars of New England bay scallops, a significant portion of which are exported back to the United States.

No se trata de un tema polémico. Tampoco de un asunto conflictivo. En absoluto. Es cierto que el sector es relevante para el país y en el texto se tratan conceptos importantes como el modelo económico de un país o algunas paradojas del comercio internacional. Pero en esencia este texto del New York Times se limita a analizar la situación actual de la industria pesquera estadounidense y la relación que esta tiene con la balanza comercial del país. Se remonta a la época dorada de la pesca en la Costa Este y reflexiona sobre el modelo de comercio internacional que ha adoptado el país con respecto a esta industria. Y qué consecuencias puede tener este modelo.

Curiosamente es un artículo interesante. Aunque no te interese en absoluto la pesca. Lo es porque lo que sucede en en este sector, en este país, está extraordinariamente bien contextualizado. El artículo exhibe datos, fechas, cifras, tendencias. Parece lograr que todo encaje, que todo aparente tener un sentido y esto le permite al redactor extraer unas conclusiones lógicas. Son 1.500 palabras. Cinco páginas de texto. Una explicación razonada y lógica. Algo que hace mucho tiempo que echamos de menos en la prensa española.

Publicado en El plumilla, Periodismo

Octubre en El Diario – CV

Este mes he empezado a colaborar con El Diario. es – Comunidad Valenciana. La versión local está impulsada por un grupo de periodistas con mucha mili a sus espaldas que ha creído necesario sumar una voz crítica al triste panorama mediático que tenemos por aquí.

Yo contribuyo – en lo que puedo – con una columna semanal. Espero que no se arrepientan de habérmelo pedido 😉

Las publicadas en octubre son:

  • Eppur si mouve‘: Una bienvenida a la cabecera y todos los ánimos posibles para el equipo que ha decidido poner en marcha el proyecto.
  • Temblores: O por qué hay empresas horadando el suelo que pisamos sin que realmente nadie nos haya informado del grave riesgo que eso supone.
  • La ciudad estúpida: Porque la administración es, a menudo, el primer escollo para lograr una SmartCity.
  • La (des)honrada mujer del César: Cuando el dinero manda la clase política ni siquiera se preocupa de aparentar un mínimo de decencia.
Publicado en Periodismo

La obsesión por la cifra

A trade group says that newspapers like the New York Times have seen large increases in circulation, but that’s partly because they are allowed to count their readers multiple times. The industry needs to do better.

Es un extracto de un post en PaidContent firmado por Mathew Ingram. Es así de triste pero es cierto. Y pasa lo mismo en todas partes. Si uno echa un vistazo a las cifras de lectura de prensa en el EGM de hace diez años verá como los lectores de prensa se han incrementado de manera importante. ¿Los periódicos han incrementado su difusión? No, pero hay más lectores de noticias gracias a Internet.

En España la prensa también trata de engañarse a sí misma contando en el mismo saco a los lectores de periódicos en papel y de  versiones digitales con el único objetivo de engordar sus cifras. Obviamente el objetivo es seguir apareciendo como una plataforma atractiva para poder vender el mismo formato de publicidad de siempre.

If newspapers are competing with online publishers and digital-native content companies for both readers and advertising, which they clearly are, then they have to be better than their competition — being just as inaccurate is hardly helping their cause. And they should be spending a lot more time on trying to measure real engagement (repeat visits, time spent, etc.) than on simplistic and flawed vanity metrics like raw circulation numbers.

La conclusión de PaidContent me parece interesante porque creo que ese es el valor diferencial. Ya no es una cuestión únicamente de volúmenes es una cuestión de interacción. De engagement. Ese es el único valor por el que un anunciante debería pagar. Al menos es valor por el que recomiendo que paguen a mis clientes.

Publicado en Comunicación

Sí, The Guardian lo ha vuelto a hacer…

Si hay algo que me fascina de los anglosajones (a parte de su ¿peculiar? concepción de la gastronomía) es su capacidad para arremangarse y ponerse manos a la obra mientras nosotros, los españolitos, somos tan de rasgarnos las vestiduras y lloriquear un buen rato. 

El comentario anglófilo viene al caso porque los señores de The Guardian lo han vuelto a hacer. Cuando uno pensaba que ya habían dado casi todos los pasos posibles para llevar el periodismo al siglo XXI ahora van y se sacan de la manga lo que ellos han bautizado como The Open Newsdesk.  ¿Y eso qué es? Pues básicamente la apertura del proceso de selección de temas al público a través de lnternet. 

Guardian-newslist

Ahora hay que ver cómo influye la idea en las rutinas de producción periodísticas y, lo más importante, en la configuración de la agenda. Aún así no se les puede negar el mérito a la hora de buscar soluciones para repensar el funcionamiento del periodismo.

(Imagen: Nieman Journalism Lab)