Publicado en Comunicación, El plumilla

Permitidme que os presente CONNEXT

Connext

Decía don Miguel de Unamuno que el progreso reside en el cambio. Renovarse o morir que dice el viejo lema. A mi me ha tocado renovarme unas cuantas veces. O reinventarme. De periodista local a guionista de televisión. Y de esto a redactor de contenidos digitales. Trabajando con el equipo de Écran aprendí mucho, muchísimo, sobre Internet, sobre cómo necesitan trabajar con ella las grandes empresas o sobre cómo la estrategia digital no tiene nada que ver con Facebook.

Ahora lleva el momento de una nueva reinvención. De una nueva renovación. Un cambio que se llama CONNEXT y con el que espero poder aplicar a la comunicación todo lo que he aprendido trabajando con algunas de las empresas más relevantes en su sector. Para llevarla un paso más allá.

Sé que es un planteamiento ambicioso. Tal vez incluso pretencioso. Pero es que estamos entrando en la era del contenido y, por primera vez, la información tiene un papel determinante en el día a día de la empresa. Porque puede generar valor real, contactos comerciales y oportunidades de negocio. Porque la comunicación ha dejado de ser un intangible.

Pero el verdadero reto está en que , para lograrlo, hay que volver a los orígenes del periodismo. Porque no vale cualquier contenido para comunicar. En la era de la infoxicación es necesario informar y formar. Es necesario escribir más y mejor para que ese contenido sea de verdad útil, no para la empresa que lo emite sino para sus clientes. Para los que lo son y para los que lo serán en un futuro.

Ha llegado el momento de que el contenido sea información. Información rigurosa y especializada. Ese el valor que a mí, personalmente, me gustaría darle a CONNEXT: comunicar con contenido para lograr que las empresas generen nuevas oportunidades de negocio.

De momento va a suponer trabajo para tres periodistas, que tal y como está el patio ya es 😉

No me enrollo más, si tenéis curiosidad os espero en la web de CONNEXT o en el blog. También tenemos Facebook y Twitter. Incluso G+, aunque ya sabéis lo que opino sobre esta…

¡Nos vemos en Internet!

 

 

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Publicado en Comunicación

La mordaza en Internet

No se ha hablado demasiado de ella y, cuando se ha hecho, ha sido poniendo el énfasis en la tasa que deberá pagar Google a los editores de prensa. La nueva ley de propiedad intelectual es un retroceso peligroso de las libertades públicas en Internet. Porque con la excusa de la piratería nos han colado un mecanismo de censura que, al menos sobre el papel, no tiene nada que envidar a China.

Esto quiere decir, básicamente, que un enlace a un contenido dudoso puede servir de excusa para que un órgano políticamente dependiente autorice, no solo el cierre del servicio, sino también la condena de la empresa responsable. Y la ley no se limita solo a condenar la publicación de enlaces directos. También son susceptibles de ser condenados aquellos servicios que conecten con páginas que incluyan un enlace sospechoso. De hecho la ley obliga al colaboracionismo y la delación de cualquier otro servicio online, so penas de hasta 600.000 en el caso de los servicios de alojamiento de páginas Web.

Si alguien interés sobre el asunto, esta semana he publicado una columna de opinión al respecto en El Diario.

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Google Media Tools – Una aproximación

Las herramientas de Google Media Tools
Las herramientas de Google Media Tools

Google acaba de lanzar Media Tools, una recopilación de recursos para periodistas. No se trata de una aplicación nueva ni de una suite pensada exclusivamente para plumillas. Es más bien una recopilación de herramientas ya lanzadas y consolidadas por Google a lo largo de los últimos años. La novedad es que todas estas aplicaciones se presentan organizadas en función del papel que pueden jugar en el trabajo diario del periodista. De este modo, hay una categoría dedicada a hacer más efectivas las búsquedas, otra a poner a disposición de los profesionales herramientas de interacción con la audiencia, otra que promueve el uso de mapas y elementos gráficos generados a través de las soluciones de Google, etcétera.

Pese a que no hay novedades en sí en el abanico de soluciones, creo que la manera de sistematizar el acceso a los recursos informativos que ha acometido el buscador es muy útil. Media Tools también supone un espaldarazo al papel que deben y pueden jugar los periodistas en el ecosistema informativo digital: la noticia no está en el simple dato o en el hecho. La información se distribuye de manera casi libre y todo el mundo puede acceder a ella. El papel del profesional está en el del análisis, la contextualización y la reflexión sobre una ingente cantidad de hechos e informaciones que nos llegan a desbordar.

Me ha gustado la iniciativa de Google y creo que algunas de las herramientas que se listan en Media Tools son especialmente útiles. Si me tuviese que quedar con media docena de aplicaciones imprescindibles, escogería estas:

  • Advanced Search: Es el buscador hipervitaminado, con todas las opciones para restringir búsquedas y evitar el ruido o la injerencia de Webs muy agresivas en sus campañas de posicionamiento.
  • Public Data Explorer: Reúne datos sobre estadísticas públicas a nivel mundial
  • Google Trends: Permite conocer tendencias de búsqueda y comparar términos, periodos y lugares.
  • Drive: La suite para gestionar documentos en la nube de Google.
  • Analytics: El otro canal de feedback. La puerta trasera para conocer qué hace el lector, cómo interactúa con la información, qué le gusta y qué no.
  • Crisis Response: Google se pone solidario y, desde aquí, promete hacer accesible y en tiempo real toda la información sobre catástrofes y desastres naturales.

Pero cada periodista debería echarle un vistazo a las diferentes categorías y probar las aplicaciones de Media Tools. Es la única manera de configurar la paleta de herramientas con la que cada uno  llegue a estar más cómodo.

Publicado en Comunicación

¡Enséñame la pasta!

A través de mi ex profe (y compañera en la Junta de la AMDComVal) Elvira García me llega el estudio de GAD3 sobre la presencia de los medios de comunicación en las redes sociales. La investigación me ha hecho darle vueltas a algunas ideas. No las toméis demasiado en serio. Sólo son reflexiones en voz alta.

A primera vista parece un estudio interesante aunque desde el primer momento he echado en falta cualquier referencia a los beneficios económicos de esa presencia en redes sociales. El contenido es muy difícil de rentabilizar así que el trabajo periodístico apenas es un negocio hoy en día. Y, sin embargo, ante esta coyuntura, cada vez se invierte más en la difusión de este contenido a través de medios sociales sin una aparente contraprestración económica.

También es cierto que, en primera instancia, la rentabilidad de estos soportes puede ser otra. Javier Ruiz, director de la Red Comarcal, nos contaba hace poco en una sesión de trabajo con otros responsables de medios que la cobertura que hicieron en su periódico del incendio de Cortes de Pallás en Twitter les supuso un incremento del 30% en el número de seguidores. Seguidores que, obviamente, no computaban en su cuenta de resultados puesto que no accedían, en princpio, al periódico y no incrementaban el número de visitas (por las que les pagan sus anunciantes). Aún así la cobertura les reporta un incremento en el nivel de exposición. Algo que, para medios pequeños, es crucial. A partir de ahí supongo que entra dentro de la estrategia de cada cual el llegar a fidelizar a esos potenciales lectores que han caído en su órbita.

Hasta cierto punto la aplicación se puede llevar también a todos los soportes. Los grandes medios están en contacto directo con sus lectores a través de los medios sociales pero ¿es todo a lo que podemos aspirar? A veces parece como si el tener una página en Facebook o una cuenta en Twitter fuese un fin en sí mismo para un medio de comunicación. Pero ¿acaso la presencia en las redes y el contacto con los lectores no es más que otro medio para cumplir con la función de informar?

Creo que ese es el foco que hay que habría que mantener y, en una realidad ideal, lo que habría que luchar por hacer rentable. Tal y como están las cosas, si el medio no es capaz de sostenerse a sí mismo, no tiene opción de existir. Aunque, por otro lado, quizá la vinculación con la audiencia a través de las redes haga a esta más dependiente del medio. Otra cosa en la que no entran los estudios (ni este ni otros) es en la capacidad de movilizar a estas bases de audiencia. Quizá, en entornos locales o especializados en los que el medio cumpla con una función bien reconocida, habría una vía para el crowdfunding

Pocas respuestas y muchas preguntas.

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Sí, The Guardian lo ha vuelto a hacer…

Si hay algo que me fascina de los anglosajones (a parte de su ¿peculiar? concepción de la gastronomía) es su capacidad para arremangarse y ponerse manos a la obra mientras nosotros, los españolitos, somos tan de rasgarnos las vestiduras y lloriquear un buen rato. 

El comentario anglófilo viene al caso porque los señores de The Guardian lo han vuelto a hacer. Cuando uno pensaba que ya habían dado casi todos los pasos posibles para llevar el periodismo al siglo XXI ahora van y se sacan de la manga lo que ellos han bautizado como The Open Newsdesk.  ¿Y eso qué es? Pues básicamente la apertura del proceso de selección de temas al público a través de lnternet. 

Guardian-newslist

Ahora hay que ver cómo influye la idea en las rutinas de producción periodísticas y, lo más importante, en la configuración de la agenda. Aún así no se les puede negar el mérito a la hora de buscar soluciones para repensar el funcionamiento del periodismo.

(Imagen: Nieman Journalism Lab)

 

Publicado en Comunicación, Internet, Periodismo

SEO killed the weblog star

Vale, todos lo sabemos. Content is king! El contenido manda y como pequeño plumilla debería lanzar las campanas al vuelo. Ole, ole, ole. Por fin lo importante es decir cosas. Transmitir un mensaje. Dar trabajo a los periodistas… Ya… Y una mierda.

Llevo un tiempo dándole vueltas a la idea de que tener el contenido como herramienta principal para visibilidad de una web o un blog al final lo que ha logrado es tirar por tierra la calidad de éste. Me explico: al emplear el contenido como un elemento para ganar posicionamiento y, en consecuencia, ‘cuota de mercado’ (lectores) se ha impuesto un ritmo de publicación tan rápido y tan exigente en cuanto a cantidad que cada vez importa menos lo que se está contando. El objetivo es llenar líneas de texto con una periodicidad regular y un montón de enlaces entrantes. Mientras se empleen las keywords adecuadas, qué más da lo que estas líneas digan. Al final la iniciativa sale rentable porque ese nivel de actualización y ese contenido bien posicionado acaba reportando un elevado número de paracaidistas que generen muchas impresiones. Si cierras un buen CPM, ya tienes negocio.

¿Y cómo alimentas la máquina? Pues contando con redactores externos que escriben posts a un precio irrisorio (que escriben un montón para poder alcanzar un nivel de ingresos mínimo). No creo que haya que explicar mucho más… La producción de contenidos se realiza a peso y eso desemboca en un empobrecimiento generalizado de la calidad. Para escribir mucho y escribir rápido es muy habitual repetir hasta la saciedad temas publicados por otros. Los textos son muy, muy similares y es muy difícil encontrar algo nuevo. Basta con hacer una búsqueda en Google de un tema relacionado con la salud o la educación para darse cuenta de esta homogeneización y falta de rigor. Todo es contenido basura de consumo rápido.

En el fondo se trata de la misma trampa que ha convertido el periodismo en un ejercicio de corta y pega; el beneficio a corto plazo arruina el interés del medio a largo plazo. Producir contenido nuevo, interesante y riguroso es un trabajo arduo y con un beneficio incierto; pero fue ese ejercicio fue el que – junto a su posibilidad de feed-back real – ayudó a convertir los blogs en una alternativa a los medios convencionales. Es una lástima que al final ese esfuerzo, que todavía se sigue haciendo, acabe diluido entre un montón de contenidos tan prescindibles como la mayoría de los canales de TDT.

Publicado en Comunicación, El plumilla, Internet, Pataletas

Manifiesto en defensa de los derechos fundamentales en Internet

Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión.
Art. 19 Declaración Universal de los Derechos Humanos

Ante la inclusión en el Anteproyecto de Ley de Economía sostenible de modificaciones legislativas que afectan al libre ejercicio de las libertades de expresión, información y el derecho de acceso a la cultura a través de Internet, los periodistas, bloggers, usuarios, profesionales y creadores de internet manifestamos nuestra firme oposición al proyecto, y declaramos que…

1.- Los derechos de autor no pueden situarse por encima de los derechos fundamentales de los ciudadanos, como el derecho a la privacidad, a la seguridad, a la presunción de inocencia, a la tutela judicial efectiva y a la libertad de expresión.

2.- La suspensión de derechos fundamentales es y debe seguir siendo competencia exclusiva del poder judicial. Ni un cierre sin sentencia. Este anteproyecto, en contra de lo establecido en el artículo 20.5 de la Constitución, pone en manos de un órgano no judicial -un organismo dependiente del ministerio de Cultura-, la potestad de impedir a los ciudadanos españoles el acceso a cualquier página web.

3.- La nueva legislación creará inseguridad jurídica en todo el sector tecnológico español, perjudicando uno de los pocos campos de desarrollo y futuro de nuestra economía, entorpeciendo la creación de empresas, introduciendo trabas a la libre competencia y ralentizando su proyección internacional.

4.- La nueva legislación propuesta amenaza a los nuevos creadores y entorpece la creación cultural. Con Internet y los sucesivos avances tecnológicos se ha democratizado extraordinariamente la creación y emisión de contenidos de todo tipo, que ya no provienen prevalentemente de las industrias culturales tradicionales, sino de multitud de fuentes diferentes.

5.- Los autores, como todos los trabajadores, tienen derecho a vivir de su trabajo con nuevas ideas creativas, modelos de negocio y actividades asociadas a sus creaciones. Intentar sostener con cambios legislativos a una industria obsoleta que no sabe adaptarse a este nuevo entorno no es ni justo ni realista. Si su modelo de negocio
se basaba en el control de las copias de las obras y en Internet no es posible sin vulnerar derechos fundamentales, deberían buscar otro modelo.

6.- Consideramos que las industrias culturales necesitan para sobrevivir alternativas modernas, eficaces, creíbles y asequibles y que se adecuen a los nuevos usos sociales, en lugar de limitaciones tan desproporcionadas como ineficaces para el fin que
dicen perseguir.

7.- Internet debe funcionar de forma libre y sin interferencias políticas auspiciadas por sectores que pretenden perpetuar obsoletos modelos de negocio e imposibilitar que el saber humano siga siendo libre.

8.- Exigimos que el Gobierno garantice por ley la neutralidad de la Red en España, ante cualquier presión que pueda producirse, como marco para el desarrollo de una economía sostenible y realista de cara al futuro.

9.- Proponemos una verdadera reforma del derecho de propiedad intelectual orientada a su fin: devolver a la sociedad el conocimiento, promover el dominio público y limitar los abusos de las entidades gestoras.

10.- En democracia las leyes y sus modificaciones deben aprobarse tras el oportuno debate público y habiendo consultado previamente a todas las partes implicadas. No es de recibo que se realicen cambios legislativos que afectan a derechos fundamentales en una ley no orgánica y que versa sobre otra materia

Este texto se publica multitud de sitios web. Si estás de acuerdo, publícalo también en tu blog.