Publicado en Pataletas

¿Estamos tontos o qué?

Debe de ser que es tarde, estoy solo cara al ordenador y, después de unos días bastante intensos, tengo ganas de decir alguna que otra barbaridad. Y como llevo todo el día oyendo hablar de la puñetera pitada de la Copa del Rey… pues vamos a darle caña 🙂

A ver, igual es que yo vivo en mi mundo y no me entero de nada pero ¿Van a jugar la copa del rey y qué esperan? ¿que los reciban con megamix de Els Segadors y del Euzko Abendaren Ereserkia? ¿Que la rotulación del partido se ponga en esperanto para no ofender?

Que conste que a mi el señor don Juan Carlos y el himno y la bandera y todas las zarandajas circundantes (como el jurgol, dicho sea de paso) me traen absolutamente al pairo. Pero la bufonada del himno ha servido para recordarme lo atontaos que estamos a veces, de verdad.  ¿No es la Copa del Rey? ¿Que esperaban que les pusiesen el Paco Paco?

Coño, pues si no quieres oir el himno no vayas. Además, digo yo que si pasas del señor rey ¿para que quieres una copa suya? Vete al Ikea a comprar vasos molones como hacemos todos…

Al menos la bronca sirvió para que se dejase de hablar de la Gripe esa (Nueva o A o Porcina o Leovigilda o como le quiera llamar la OMS). Bueno, también nos valió para que se olvidasen un rato del lamentable ejercicio de onanismo que supone, año tras año, el puñetero debate del Estado de la Risión. Qué bueno soy, qué bien lo he hecho, qué malos que son los otros y blablabla

Porque para ellos ese es el barómetro del Estado de la Nación: a ver cuántos chascarrillos míos sacan en el informativo de Matías. Si salen muchos es que soy la polla. Si salen pocos es que España se va a la mierda, los medios están manipulados y el milenarismo va a llegaaaaaaarrrrrrrr…..

Y mientras tanto, en la misión evangélica de la calle Roger de Flor, todos los días hay una muchedumbre apagada que aguarda paciente a que abran el bando de alimentos y, en los dos albergues para sin techo que hay en el centro de Valencia, se acumulan los hombres de ojos vacíos que apestan a vino y a desesperanza (Véis, yo también sé ser demagogo)

De verdad que, a veces, me pregunto si estamos tontos o qué…

Publicado en Comunicación

Nos gusta el jurgoooooool!!!!

Lunes, 8.15 de la mañana. Yaaaaaawwwwwnnnnnn!!!!!! (monumental bostezo)

Abro el SAGE para echarle un ojo a lo que me he perdido el fin de semana y, poco a poco, me voy quedando anonadado por lo que ven mis ojos. ¿Las elecciones vascas? No ¿las gallegas? Tampoco. Ah, entonces seguro que es la creciente tensión internacional que amenaza con desestabilizar el statu quo entre las dos Coreas. ¡¡Qué va!!

Me deja boquiabierto el jurgol.

Pero no me entendáis mal. Lo que me alucina no es ningún resultado; ni mucho menos. Creo que sólo he visto un partido entero en mi vida y lo hice porque la crónica deportiva era parte del temario obligatorio de redacción periodística.

Lo que ahora me sorprende es que en los diarios españoles – esos que se autodenominan ‘de prestigio’ – las elecciones autonómicas han tenido que pelearse con el fútbol por un hueco en primera página. En El País hay seis noticias dedicadas a este deporte; en El Mundo, cinco. Teniendo en cuenta que en ambos medios hay cerca de veinte noticias en portada, el fútbol (sí, no hablo de otros deportes) protagoniza el 25% de la actualidad.

Alguno me dirá: es que el fútbol es actualidad. Bueeeeeno. En la BBC también tienen su sección de deportes. Y en el NY Times. Es cierto, en todos los medios del mundo el deporte es un elemento informativo más (menos en Le Monde, pero ya sabéis que los franceses ni corren ni sudan; sólo leen a Camus, comen baguette y fuman Galoises), pero ubicado en su justa medida: en un menú inferior, en una barra lateral…

Además, le doy cinco duros (de los brillantes del agujerico, qué no se diga) a quien encuentre por ahí titulares que derrochen estilo, brillantez y saber hacer periodístico como: El Valencia se raya, La madre de todas las remontadas rojiblancas o, y este me encanta, El gran clásico de todas las emociones.