Este mes he cumplido gracias a los amigos de 360Grados un viejo anhelo: escribir sobre cómics. En honor a la verdad ya había dejado aquí alguna reseña de vez en cuando sobre viñetas e historias dibujadas pero la columna que inauguro en este digital nace con vocación de continuidad y, sobre todo, con el compromiso autoimpuesto de revisar cada siete días un título relevante del Noveno Arte.

Esta es la entradilla de la primera columna.

Pese a haber pasado más de treinta años, recuerdo perfectamente que las primeras viñetas fueron, para mí, las de Mortadelo. En las tardes de Espinete y Nocilla todavía eran de Bruguera los tebeos que me compraba mi abuelo a la salida del cole: Zipi y Zape, Pepe Gotera, Superlópez y, por supuesto, Mortadelo y Filemón. Docenas de casos imposibles a cada cual más esperpéntico: el Caso del Bacalao, Contra el Gang del Chicharrón, Los inventos del profesor Bacterio… Yo entonces no lo sabía pero con cada una de esas páginas asentaba una relación que todavía perdura.

El resto podéis encontrarlo en el artículo Historias Dibujadas publicado en 360Grados.