Es curioso que hace casi tres años (¡¡¡¿¿¿ya???!!!!) yo me sorprendiese de que la distopia de Huxley tenía más parecido con la realidad que estábamos viviendo que el 1984 de Orwell. Sin embargo la sombra del tío George es alargada y no se puede sobrestimar lo visionario de sus planteamientos. Estoy hablando, por supuesto, del caso Snowden.

No voy a entrar en las implicaciones morales y políticas del espionaje al ciudadano de a pie. La obsesión de los gobiernos por criminalizar cualquier desviación en sus ciudadanos es obscena. Como también lo es buscar esas desviaciones hasta los límites de la obsesión paranoica.

Sin embargo hay otros aspectos del caso Snowden que me resultan más inquietantes y son los que tienen que ver con sus implicaciones tecnológicas. En Estrategiamente Nuria ha publicado una infografía que recoge bien la más compleja de ellas: que nuestros datos personales acaben generando  un modelo de negocio que puede valer miles de millones.

Big_Brother