Esto no deja de ser una anécdota pero, ante el descrédito generalizado que sufre la profesión periodística, me ha hecho gracia encontrarme a un periodista ruso que le ha dado un nuevo significado a la expresión ‘comerse sus propias palabras’. Bueno realmente le ha dado el significado que siempre ha tenido. O lo ha reforzado porque el periodista ruso Vyacheslav Ledovsky ha cogido un artículo suyo en el que ponía en duda las promesas electorales y lo ha engullido. Literalmente.

Al parecer el plumilla escribió que si el político era consecuente con su programa y cumplía varias promesas muy concretas, él se comería sus propias palabras. Y ahora el político ha cumplido así que Vyacheslav Ledovsky también ha llevado sus palabras hasta sus últimas consecuencias. Y ha engullido su texto.

Como ya he dicho no deja de ser una anécdota tonta pero me hace gracia que algunos profesionales decidan afrontar el descrédito que vive el periodismo con una dosis de sentido del humor. De lo más consecuente, por cierto.

El vídeo de Ledovsky deglutiendo su obra se puede ver aquí. Y por cierto, no es el único que ha optado por comerse literalmente sus palabras. Hace un par de años un periodista deportivo del Chicago Tribune hizo lo mismo.