A través de mi ex profe (y compañera en la Junta de la AMDComVal) Elvira García me llega el estudio de GAD3 sobre la presencia de los medios de comunicación en las redes sociales. La investigación me ha hecho darle vueltas a algunas ideas. No las toméis demasiado en serio. Sólo son reflexiones en voz alta.

A primera vista parece un estudio interesante aunque desde el primer momento he echado en falta cualquier referencia a los beneficios económicos de esa presencia en redes sociales. El contenido es muy difícil de rentabilizar así que el trabajo periodístico apenas es un negocio hoy en día. Y, sin embargo, ante esta coyuntura, cada vez se invierte más en la difusión de este contenido a través de medios sociales sin una aparente contraprestración económica.

También es cierto que, en primera instancia, la rentabilidad de estos soportes puede ser otra. Javier Ruiz, director de la Red Comarcal, nos contaba hace poco en una sesión de trabajo con otros responsables de medios que la cobertura que hicieron en su periódico del incendio de Cortes de Pallás en Twitter les supuso un incremento del 30% en el número de seguidores. Seguidores que, obviamente, no computaban en su cuenta de resultados puesto que no accedían, en princpio, al periódico y no incrementaban el número de visitas (por las que les pagan sus anunciantes). Aún así la cobertura les reporta un incremento en el nivel de exposición. Algo que, para medios pequeños, es crucial. A partir de ahí supongo que entra dentro de la estrategia de cada cual el llegar a fidelizar a esos potenciales lectores que han caído en su órbita.

Hasta cierto punto la aplicación se puede llevar también a todos los soportes. Los grandes medios están en contacto directo con sus lectores a través de los medios sociales pero ¿es todo a lo que podemos aspirar? A veces parece como si el tener una página en Facebook o una cuenta en Twitter fuese un fin en sí mismo para un medio de comunicación. Pero ¿acaso la presencia en las redes y el contacto con los lectores no es más que otro medio para cumplir con la función de informar?

Creo que ese es el foco que hay que habría que mantener y, en una realidad ideal, lo que habría que luchar por hacer rentable. Tal y como están las cosas, si el medio no es capaz de sostenerse a sí mismo, no tiene opción de existir. Aunque, por otro lado, quizá la vinculación con la audiencia a través de las redes haga a esta más dependiente del medio. Otra cosa en la que no entran los estudios (ni este ni otros) es en la capacidad de movilizar a estas bases de audiencia. Quizá, en entornos locales o especializados en los que el medio cumpla con una función bien reconocida, habría una vía para el crowdfunding

Pocas respuestas y muchas preguntas.