Si hay algo que me fascina de los anglosajones (a parte de su ¿peculiar? concepción de la gastronomía) es su capacidad para arremangarse y ponerse manos a la obra mientras nosotros, los españolitos, somos tan de rasgarnos las vestiduras y lloriquear un buen rato. 

El comentario anglófilo viene al caso porque los señores de The Guardian lo han vuelto a hacer. Cuando uno pensaba que ya habían dado casi todos los pasos posibles para llevar el periodismo al siglo XXI ahora van y se sacan de la manga lo que ellos han bautizado como The Open Newsdesk.  ¿Y eso qué es? Pues básicamente la apertura del proceso de selección de temas al público a través de lnternet. 

Guardian-newslist

Ahora hay que ver cómo influye la idea en las rutinas de producción periodísticas y, lo más importante, en la configuración de la agenda. Aún así no se les puede negar el mérito a la hora de buscar soluciones para repensar el funcionamiento del periodismo.

(Imagen: Nieman Journalism Lab)