No he sido nunca muy aficionado a mirarme en el espejo. Lo que quiere decir que ni siquiera cuando salía por la tele me acababa de gustar echarme un vistazo (y eso que entonces había que verse por aquello de corregir defectos y tal). Sólo he conseguido vencer un poco las reticencias a autobservarme con el tema de los textos. Ahí sí que me he obligado a ponerme delante del espejo continuamente.

Aún así hoy me voy a  mirar el ombligo porque ayer me dejaron hablar sobre comunicación en Internet durante cinco minutillos en Hoy por Hoy. Es un programa que he seguido desde que estaba en la facultad y, desde los tiempos de Gabilondo, ha sido uno de mis ejemplos fundamentales de cómo hacer un gran programa de radio (el otro ha sido siempre Gomaespuma). Me ha hecho ilusión así que me vais a permitir mi pequeña dosis de autobombo.

Dejó aquí el enlace al audio. Mi parte está alrededor del minuto 26.30.