Hace cosa de un mes avanzaba aquí que una historia me tenía fascinado. Han pasado casi treinta días desde que comenté en voz alta lo que llevaba tiempo rumiando y que, en ese momento, no tenía visos de llegar más allá del papel. Sin embargo las cosas han evolucionado de una manera curiosa y ayer cerramos por fin la escaleta del que será mi primer documental como guionista. Realmente era muy escéptico con la viabilidad del proyecto y ya daba por perdido ya que pudiésemos llevar a buen puerto la idea pero, afortunadamente, detrás de todo esto hay un director más optimista y mucho más valiente que yo. Gracias a él ya puedo decir que estamos en marcha.

Es un proyecto que me hace especial ilusión por dos razones: en primer lugar porque voy a colaborar con un equipo formado por viejos, y nuevos, amigos de los que he aprendido mucho; en segundo lugar porque este proyecto me va a permitir bucear en un periodo histórico que tuvo una influencia sorprendente – y muy poco conocida – en las costas españolas, la I Guerra Mundial. De hecho el mayor reto ahora está en la investigación histórica porque, antes de cerrar el guión definitivo, tenemos que convertir en certezas un buen puñado de suposiciones y sospechas.

Y poco más puedo contar de momento; a finales de mes esperamos tenerlo todo listo para empezar a gravar pero eso dependerá de lo bien que se den las visitas a archivos y hemerotecas que, en los próximos días, se van a volver ser bastante habituales…