Llevo varios días leyendo en la prensa y oyendo en la radio que la profesión periodística anda muy indignada por las ‘declaraciones institucionales’ que han hecho los políticos estos días. Declaración institucional es el eufemismo que se han inventado para referirse a los comunicados audiovisuales – unilaterales, a puerta cerrada y sin medios que pregunten – que han emitido en los últimos seis días Camps, De Cospedal y Blanco.

La práctica no deja de ser una evolución de esas ruedas de prensa sin preguntas que llevan años celebrándose y que hace unos meses les dio por denunciar a los directores de periódicos. Desde luego es una práctica tirana, oscurantista y cargada de desprecio que lo único que viene a ratificar es que los políticos se creen por encima del bien y del mal; sus gabinetes se afanan en proclamar la beatitud de sus líderes y la duda y las preguntas, por nimias que sean, se contemplan como un atentado punible (es que los gabinetes de prensa políticos no son muy dados al 2.0).

Lo que  no entiendo es por qué ahora, en agosto y con poca densidad informativa, los tertulianos profesionales se rasgan las vestiduras y se quejan del desprecio que muestran los políticos hacia los medios. Hace años que este desprecio es patente y manifiesto y la descarada politización de las empresas periodísticas han contribuido a esta tiranía.

Desde luego, ante esta actitud, los medios deberían haberse plantado hace tiempo y, tras una queja pública y formal, deberían haberse negado a emitir estos mensajes explicando sus razones. La noticia se hubiese distribuido por otros medios (aunque ellos no se hayan dado cuenta, ya no tienen el monopolio de la información) pero el sistema mediático hubiese salvaguardado la dignidad desde el primer momento y, sobretodo, hubiese mantenido firmes unas posiciones y unos principios. Entonces sí que tendrían derecho a protestar y, sobretodo, podrían demostrar que lo que les importa es ejercer en nombre del ciudadano el derecho a la información y a la fiscalización de los poderes públicos.

Porque para replicar teletipos, difundir notas de prensa y reproducir ‘declaraciones institucionales’ ya está GoogleNews. El derecho a hacerse el ofendido hay que ganárselo dando el cayo frente al chantaje institucional porque si no, y como dice el refrán, al sembrador de vientos sólo le espera una buena cosecha de huracanes.

ACTUALIZACIÓN 11/08/2009 (¡ni 24 hrs. después!)

Acabo de descubrir vía Twitter (@360gradospress, @PabloHerreros y @233grados) que hay una protesta en marcha  contra las ruedas de prensa sin preguntas, con un grupo en Facebook al que yo ya me he apuntado.

ACTUALIZACIÓN 17/08/2009

El grupo de Facebook de No sin preguntas ya ha llegado a los 3.000 usuarios y los mismos medios están empezando a prestarle atención a la iniciativa.