Ando analizando últimamente todos los proyectos que se me cruzan relacionados con el periodismo ciudadano. Creo que, a estas alturas de la vida, todos tenemos muy claro que los medios tradicionales van de cráneo y que el futuro del periodismo ha de pasar por internet. El problema está en que este nuevo periodismo está todavía por hacer.

Creo de verdad que la Red nos brinda la oportunidad de crear medios con un feed-back real que muy pocos medios de comunicación tienen interés en explotar. Ante esta coyuntura van surgiendo proyectos que están replanteando las cosas de manera muy interesante y que gracias a la gente de Periodismo Ciudadano voy descubriendo todos los días. Gracias a ellos, precisamente, me he encontrado con Ground Report que, a partir de los disturbios políticos que se vivieron en Irán las últimas semanas, han elaborado una rutina de trabajo muy interesante.

Los medios convencionales atacan a las iniciativas periodísticas ciudadanas tildándolas de poco fiables, amateurs o mal intencionadas (aunque no tengan escrúpulos en seducir al público, haciéndole creer que lo incorpora a las rutinas productivas). Ante esta actitud, y como consecuencia de la gran cantidad de informaciones difíciles de verificar que han salido estos días de Irán, Ground Report ha establecido un comité de redacción que verifique las noticias.

Me gusta el modelo; veo en él un nuevo papel para los periodistas como una especie de tutores que guíen tanto al emisor de la noticia como al receptor para ayudarles a encontrar la información más fiable. En un ecosistema en el que todo el mundo puede emitir información son escasos los guías que ayuden a  encontrar aquello que nos interesa dentro de toda esta sobreabundancia. La actualidad no es una excepción y creo que en Ground Report están dibujando un nuevo rol para los periodistas: mantener vivo el periodismo, que no es poco.