Hace relativamente poco que ando paciendo por la red de manera seria. En los últimos meses me he  tenido que poner las pilas de verdad con un montón de cosas y una de ellas es el posicionamiento.

Llevo tiempo tratando de entender la dinámica de los buscadores, sobretodo la del poderoso Google. Sin embargo, estos días me he dado cuenta de que el planteamiento es muy sencillo. Gracias a Chris Garret acabo de caer en que hay que la clave del posicionamiento está, sencillamente, en enamorar a Google.

No deja de resultar gracioso que  todo el mundo pegándose por aparecer los primeros en base a muy peregrinas técnicas (algún que otro SEOs empleando métodos bastante sucios, la verdad) y a hora resulta que con Google (al igual que con lo demás) lo que vale es el escribir bien, de manera  fiable y contando cosas interesantes. Ah, pues eso explica porque a mi no me lee ni el Tato🙂