Esta mañana me he contrado en 233 grados con que el todopoderoso Rupert Murdoch la ha tomado con Google, según él porque emplea contenidos que no le pertenecen. A la protesta se ha sumado AP y, por lo visto, también ha habido algunas acciones legales por parte de periódicos franceses y belgas.

Pues con todos mis respetos, y sin ánimo de ofensa alguno, he de decir que los susodichos medios y el señor Murdoch me parecen un hatajo de gilipollas. Me caliento, lo sé, pero es que no deja de sorprenderme que la industria periodística se haga ahora la digna cuando lleva diez años vilipendiando y menospreciando Internet. The Times They Are A-Changin que cantaba Bob Dylan y ellos no se quieren dar cuenta.

Los medios siguen pensando que son los amos de las noticias; que ejercen el monopolio del derecho a la información pero hace mucho tiempo que ya no es así. La Red ha hecho que todo el mundo pueda transmitir su mensaje globalmente y el papel de intermediación que ejercían los medios está obsoleto. Al menos lo está tal y como tradicionalmente se ha concebido. Creo que los periodistas podemos dar todavía mucho juego en este canal pero debemos saber jugar según las reglas de SU juego.

Y el juego pasa por saber que sin Google (o Live o Yahoo o los miles de directorios, blogs, foros, grupos, redes…) los medios no son nada. El consumo rápido de información que predomina en la Red minimiza el impacto de las cabeceras; para estar informada la gente quiere hechos concretos y, para eso, los agregadores de contenido son su primera opción.

Obviamente alguien debe producir esa información pero para eso han estado siempre las agencias (que, en cierto sentido, sí deberían estudiar bien el mercado y sus posibilidades y negociar con los agregadores un nuevo modelo de negocio). El papel de los medios y de sus periodistas debería ser el de aportar un valor añadido a esta información, permanecer en contacto directo con el público y hacer que la información realmente fluya bidireccionalmente.

Generar comunidades, ampliar las informaciones, buscar lectores, dar profundidad al contenido, moderar debates…  Realmente hay mucho trabajo por hacer; es nuevo, es diferente y, creo yo, es mejor. Los medios deberían esforzarse por entenderlo.

ACTUALIZACIÓN 4/06/2009

¿Han recapacitado los medios en el último mes? Ni de coña. Ahora hasta los periódicos españoles se plantean reclamar ‘sus derechos’ por vía judicial. Y yo que pensaba que el único con el que se nos llenaba la boca a los periodistas el que recoge el artículo 19  de la Declaración Universal de los Derechos Humanos . Igual es que a los medios sólo les interesa el derecho a la información si les reporta beneficio económico (en la la misma línea que las entitades de gestión de derechos de autor, a las que sólo les interesa la música si pueden lucrarse con ella); bueno, a fin de cuentas son empresas y lo lógico es que quieran ganar dinero – de hecho es su razón de ser – . Lo que no tiene mucho sentido es que intenten tomarnos el pelo, vayan de víctimas y se empecinen en mantener un modelo de negocio que, poco a poco se les está quedando obsoleto ¿soy el único al que esto le suena?